Auditor de Jalisco acusado de desviar mas de 300 millones de pesos, huye a Miami en vuelo de Volaris

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Construyo un castillo de 300 millones de pesos, que nunca explico como los uso, se dio aguinaldos de 10 millones de pesos y pagos de 5 millones de pesos a su suegro, aun así nunca se le vio la intención al Fiscal Almaguer de investigar las cientos de denuncias contra el ahora ex auditor Godoy, quien impunemente fue visto viajando a Miami en un vuelo de Volaris, discutiendo con el personal de la aerolinea por su exceso de maletas, al parecer no planea volver y fugarse con todo lo que se robo.

 

Una de las instituciones públicas más cuestionadas en Jalisco es la Auditoría Superior del Estado, que condujo Alonso Godoy Pelayo desde 2004. Este personaje ha estado sumido en el escándalo casi desde su nombramiento. Es uno de los personajes intocables en el estado; la Auditoría Superior, que debería ser ejemplo de transparencia, probidad y rendición de cuentas, ha tenido como lastre a su director.

La revisión y la auditoría de la forma que las entidades gubernamentales gastan el dinero público es una atribución del Congreso del Estado que se apoya en su órgano técnico, que es la Auditoría Superior del Estado de Jalisco (ASEJ), es decir, Godoy Pelayo es nombrado por los diputados; sin embargo, en la práctica ha ignorado los cuestionamientos y llamados a comparecer de los legisladores.

Godoy Pelayo se ha burlado de ellos en reiteradas ocasiones y, por supuesto, también de la ciudadanía. Durante 2011 el auditor enfrentó muchas manifestaciones de protesta de organismos ciudadanos que demandaban su destitución. Un manto de impunidad cubrió a este personaje y evitó que los diputados, en ese momento de la 59ª Legislatura, lo destituyeran del cargo.

La impunidad es el signo que distingue a Godoy Pelayo; diversas legislaturas lo han arropado y, a pesar de los discursos, en la práctica han evitado su destitución. En todos los escándalos que ha superado este auditor ha contado con la red de impunidad que ha tejido gracias a que conoce de todas las transas que han cometido diversos funcionarios y legisladores, la máxima de todos estos funcionarios corruptos es “tapaos los unos a los otros”.

El escándalo del pago de aguinaldo por 10 millones de pesos recibidos en las legislaturas 57ª y 58ª, nunca los regresó ni rindió cuentas. Los 5 millones que recibió su suegro, Alfredo Vargas Padilla, por la supuesta venta de formas valoradas, aun cuando este personaje no era proveedor del Congreso del Estado. La construcción de un edificio nuevo con recursos públicos nunca transparentados con un valor de más de 300 millones de pesos. En 2015 renovó la flotilla de vehículos de la auditoría y sustituyó los modestos Tsuru por 10 camionetas de lujo con valor de 320 mil pesos cada una.

Godoy Pelayo es uno de los auditores mejor pagados del país. Su sueldo actual bruto es de 193 mil pesos mensuales; tiene un ingreso mayor al del gobernador de Jalisco, quien gana 166 mil pesos. Este año cuenta con un presupuesto de 281 millones de pesos y este presupuesto así como el personal que labora en la auditoría han ido creciendo.

Sólo en países como México puede sobrevivir una institución como la ASEJ, que no goza de confianza ni legitimidad, que no cumple a cabalidad sus atribuciones, que es vigilar el correcto uso del dinero público, y que su director, a pesar de estar sumido en el escándalo, se aferre a su cargo. Realmente, visto en términos de eficiencia, los cuantiosos recursos que recibe la auditoría han sido dinero tirado a la basura.

Ahora, este año, por fin se perfila la renovación de la dirección de la ASEJ; durante las legislaturas 58ª, 59ª y 60ª los diputados han sido cómplices de Godoy Pelayo. La actual Legislatura tiene la oportunidad de diseñar un proceso claro, transparente y democrático para sustituir a Alonso Godoy.

Desde 2014, el Congreso Ciudadano de Jalisco y académicos propusieron una nueva ley de fiscalización; esta propuesta buscaba evitar que se repitiera la triste historia del auditor, pero diputados del PRI estuvieron de manera permanente bloqueando la iniciativa ciudadana. Esta propuesta ponía énfasis en el perfil y en el proceso por el cual los diputados eligen al responsable de vigilar la eficiencia con la que se gasta el presupuesto público.

Los ciudadanos organizados esperamos que los actuales diputados den una muestra de que están comprometidos con recuperar la confianza en la ASEJ e investiguen las tropelías cometidas por Godoy Pelayo. Es lo mínimo que deben hacer.

Para poder cumplir con sus atribuciones constitucionales, una institución necesita tener el ingrediente básico de la legitimidad; la ASEJ, con Alonso Godoy al frente, no la ha tenido. Es tiempo de que los diputados por fin le respondan a la ciudadanía y diseñen un proceso impecable para nombrar al nuevo auditor.

 

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Author: fisgonpoliticojal

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